Wiskael

Wiskael

Wiskael pasó veinte años en un barril de roble antes de pronunciar su primera palabra. No porque no pudieran hablar — sino porque aún no tenían nada que valiera la pena decir. En las Tierras Altas Añejas, donde la piedra es antigua y la paciencia es más antigua aún, los espíritus aprenden que las mejores cosas de la vida no se apresuran, se soportan. Y Wiskael soporta como ningún otro. El entrenamiento de las Tierras Altas Añejas no se trata de aprender habilidades — se trata de aprender a esperar. Siéntate en este barril. No te muevas. No hables. Solo... absorbe. Absorbe la madera. Absorbe el